martes, 8 de octubre de 2019

"Twittero insurgente", poema de María José Peragallo Arias




María José Peragallo Arias es una poeta,  técnico en gestión cultural y técnico en trabajo social de 24 años, conocida en el medio literario como María José Arias, la que a raíz de un episodio de violencia machista y acoso cibernético, se decidió a escribir un libro el que utiliza la poesía como relato de su experiencia y medio de prevención y que será lanzado en vísperas de estas Navidades.


Aquí nos comparte un pequeño adelanto de su obra. 



Twittero insurgente



Twittero insurgente el que se cree influyente

oculto de la lacrimógena,
detrás de los caracteres pajarito libertario
que poco y nada hace retuiteando contenidos,
donde la herida yace


Fondos de caballeros engalanan sus alcachofas
y en cada corta estrofa, se le monta la tropa
por su salsa desteñida, se desarma el espagueti
y tonto cree que, desde el teclado, se transforma en prócer


Llenando de retrato felino las portadas reales
llenando de argumento vacío, corazones que nada contienen
twittero insurgente el que se cree influyente
construyendo injurias, con palitos de helado


Violencia cruda, ego de algodón
Fuente mentirosa, boca de bombón fondos de caballero
engalanan sus alcachofas decoración de superficie,
salvación en cuotas tuitero insurgente,
el que se cree influyente oculto del mundo,
detrás de los caracteres

domingo, 29 de septiembre de 2019

Oveja negra




El rebaño sigue su ruta, alegre
una nube blanca se hace pequeña
en la escarpada, solitario
el itinerario lo siento cuesta arriba.

Nacer en el rebaño equivocado
tan oscura mi piel desentona
mugre que enloda la sangre
no tengo lana, no estoy a la altura

Las señales del camino parecen escritas
en un lenguaje que me es ajeno.
En reuniones sociales, una vergüenza
el loquito que divierte la noche.

Oveja extraviada
hay que encontrarle su cauce
trasquilar su lomo a manos
de una familia noble
reivindicar así nuestra alcurnia
ilumínala, Dios, devuélvele su camino.

Brumoso veo el horizonte
hace tiempo me decepcioné del pastor.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Empalagoso




¿Endulza la vida, mijito?
azucaradas palabras cubren el lodo
son espejos torcidos que engañan la vista
eufemismos, nos ayudan a digerir
aquel último sorbo de café amargo.

Es la piel de los humanos
a falta de lo rugoso del elefante
protege de mentiras frente a la intemperie
acaramelado regocijo en el hastío.

De niños nos enseñan a ofrecer la otra mejilla
pero nadie nos advirtió del dolor
ni sobre el desplome de la realidad:
la sonrisa del traidor luce más placentera.

Llanto nietzscheano
humano, demasiado humano
la ingenuidad, parte de la naturaleza
impuesto muy caro entre los adultos.

martes, 3 de septiembre de 2019

Cosplay



No es fácil ser tú misma
en la extenuante jornada laboral
ante el tumulto humano
que amenaza devorarte
lidiar en entrevistas de trabajo
con empleadores que acarician tus piernas
recibir codazos de ingenieros comerciales
las medias corridas, objeto de burla
añorar el hogar de origen
cuando emigraron a la Tierra Prometida.

Renaces interpretando roles
con la fuerza de Lady Thor
o la sensualidad de Viuda Negra
bajo el disfraz emerge tu sangre
pura y sin complejos
silueta luminosa y rostro desnudo
agigantas tu figura enhiesta
olvidas los llantos en el liceo
el carácter de heroína emancipa
tus ojos retienen los espejos del mundo.

martes, 20 de agosto de 2019

Retrato de un Roble



Muchas vetas forman un Roble
que fluye sin claro sentido
pero una geografía aparece
al ver el caudal que avanza
rugoso, ríspido y rápido
con rabia, resentimiento, rojo
como berrinche de revolucionario
rabieta ridícula, aborrecible
rata rastrera. Mas con rigor
reniega raíces y rótulos
rebelde rebenquea rabos
rabillos del ojo y rumiantes reaccionarios.
Radical, arrogante, rubicundo
recorre riscos riendo
rufián y ruin, rueda y retrocede
remueve relaves, rígido rememora
y ansía reproducirse en rizoma.

Otro macizo corre a su lado
veta recóndita e invisible
línea transparente que el tronco
silencioso silba sílabas suaves
suspiros sensibles, secretos
sereno sisea siluetas
sensual- a veces- señala
sonetos, signos sempiternos
sueña sonidos sigilosos
serpentinas sinuosas y saltarinas
es sabio y sosegado
sonríe cual sibarita sabroso
con un salmón salado
sopesa serendipias con sapiencia
saberes de sumerios o sulfatos
siente sinceras situaciones
si su savia soslaya a los siniestros.

Sí, señoras y señores
así es el Robles solitario
entre la R y la S
el árbol despliega sus ramas.

sábado, 10 de agosto de 2019

Seshat




Oscuridad radiante en el anfiteatro
despliegas versos y jovialidad
como rocío que humedece mis años
alta y con garbo de misterio
me seduce tu enigma
el perfil de tus cabellos negros
observas desde el rabillo del ojo.

Seshat, diosa egipcia de la escritura
intento con torpeza descifrarte
auscultar tu fuego interior
trazar la ruta que marcaron tus pasos.

Pero suelo tropezar con mis abismos
entre las mujeres soy un ciego
que prodiga bastonazos al vacío.

Cuánto desearía poder leerte
con el augurio del arúspice y su profecía
mas sufro de incomprensión lectora
jeroglíficos y señales escapan a mis sentidos.

domingo, 4 de agosto de 2019

Presencias




“Una en mí maté
yo no la amaba”

Gabriela Mistral




Hay voces que interpelan
aparecen en tus sueños
confunden el sonido del grafito
sobre el papel apoyado en la madera.

El llanto de Yin-Yin desde el cementerio
Laurita y Palma en pleno debate
por atraer tu mirada
la pequeña ultrajada en Montegrande
esa que hablaba en versos
que sus compañeros tiznaron el semblante.

Desterraron a la poeta a un valle sin nombre
ofrecen una recompensa por capturar
las cenizas ardientes de la Otra
criminal que se adjudica
todos esos atentados celestes.

No es culpa de las llamas, ni de la flor
ni de las resinas de tu habla.
La poesía es una ronda
de niños muertos enlazados
por murmullos de fonemas.