Jean Baudrillard, “El éxtasis de la comunicación” (1987)
No se trata de un sencillo juego de palabras
excusas de un Jefe de Estado
ante el incumplimiento de promesas
- que lo llevaron a La Moneda-
aludiendo a un exceso de literalidad.
Imágenes barrocas desfilan por pantallas
slogans, frases hechas, espejos oblicuos
construyen narrativas en el inconsciente
rostros tras maquillaje, espectáculo
en noticieros y matinales
superficies líquidas diluyen la realidad.
El mapa se distancia del territorio
cartógrafos tergiversan mesetas y latitudes
inoculan semillas de cimientos fastuosos
que descansan sobre arena movediza.
El Estado de Chile en bancarrota
según el reporte oficial de un ministerio
- no seamos tan literales, por favor-
niños haitianos secuestrados, tráfico de infantes
en un país elaborado por la prensa.
Estrategas comunicativos solazan la victoria
en el segundo piso de Palacio
palmaditas en la espalda, alabanzas
y le encienden velitas a Francisco Javier Cuadra.
El cometa Halley vuelve a cruzar los cielos
Miguel Ángel otra vez divisa a la Vírgen María
en Peñablanca, Chaitén o Paillaco
las zanjas fronterizas son invadidas
por soldados de la Guerra del Pacífico
blandiendo corvos para restaurar el Ancien Régime.






