“He visto a un hombre que pensaba
ser perseguido
por la policía de todo el mundo.
Cambiaba de aviones, de buses y de trenes
y desconfiaba hasta de su soñolienta sombra”,
Jorge Teillier, “Hotel Nube”.
Esas caras me parecen sospechosas
el gesto lo delata, escuché el murmullo.
Intentan tranquilizarme, son ideas tuyas
han enturbiado las aguas, no es posible ver
sumergido en el pozo de soliloquios.
No se permiten los desbordes emocionales
un dique psiquiátrico contiene la rabia
salidas de libreto, desmadres
verborrea caótica expulsada
con virulencia y puñetazos al vacío.
Aquellas formas apolíneas
guardan sangre en sus cimientos
mesura clínica, en su rutina desconoce
el martirio invisible de quien busca sanar.
Violencia institucional para aplacar crisis
sin explicación alguna ni gesto sensible
bencina para apagar el incendio
médicos enfrían su sangre en pos de eficiencia.






