lunes, 13 de abril de 2026

Las memorias del roble



 Si un árbol cae en el bosque y nadie lo escucha, ¿hace ruido?”,

George Berkeley




Anillos conforman el esqueleto del roble

único vestigio de su crecimiento

invisibles a quienes circundan el bosque

tejido de memoria de épocas pretéritas

luz y sombras, dicha y frustración, vaivenes

secretos de traumas y placeres clandestinos.


Una vez caído el árbol, el corte transversal

revela pormenores de esa vida inmóvil

rugosidades desconocidas, rumores y mitos

panorama apreciable en su humanidad

alimento de minerales en un bosque remoto.


Sólo el roble sabe los avatares

que atraviesan el interior de su tronco

la savia que lo hidrata

dulce o amargo sabor al paladar.


Puede que los leñadores culminen el ciclo vital

de forma arbitraria, sin aviso

y la madera del roble sea procesada

insumo de celulosa, convertida en papel

que termine en ingentes prensas rotativas

imprimirán ediciones de libros best seller

las memorias prohibidas el roble

cuyo autor sea un escritorzuelo fantasma

de dudosa reputación e intenciones.


No hay razón para alarmarse

qué importancia tiene, si a fin de cuentas

la gente cree lo que quiere creer.


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