viernes, 7 de febrero de 2020

La caverna




Platón escribe en penumbras
bajo una lámpara de aceite, se extingue
sombras pululan borrosas, confunden
alegoría que se proyecta en el Siglo XXI.

La caverna es hoy un amplio escenario
rostros maquillados, tenidas formales
luces del espectáculo despliegan
un show que emite distorsionadas sombras
parientes pobres de una realidad ajena
bufones serios pregonan hechos
torcidos por la ideología, territorios
jamás visitados, mapas ignorantes de geografía.

Desde el estudio relatan una guerra
construida a base de slogans
desconocen la dureza de las balas
pontifican sobre santos en los que no creen.

Que el rebaño no escape del corral
el hacendado puede engullir tranquilo
no habrá ovejas negras
basta con relativizar los golpes.

Sobre reaccionan los defensores de los tuertos
atentan contra el Estado de Derecho
los niñitos rubios merecen paz social
alejada de patipelados mugrientos
y de la leva que excita a los mastines.

Cancerberos del poder
los rostros de la caverna vigilan
desfiguran horizontes con tal de cuidar
del Chile puro con sólidos valores
inmune al cáncer marxista
no importa el pueblo en oscuridad
las cuencas vacías, los ojos huérfanos
tradición que barre esas nimiedades.

viernes, 24 de enero de 2020

Sustrato basáltico



Aristóteles deposita los minerales
con paciencia contemplativa
basalto de la civilización occidental
arde y solidifica en ideas
Santo Tomás recubre con bálsamo de Dios
y los cimientos se erigen firmes
tradición que crea mundos y hombres.

En su aldea natal, discurre palabras
por la noche, bajo una lámpara de aceite
el Principio de no contradicción
debe tallarse sin errores ni fisuras.

Le atormentan las querellas de sus pares
Demócrito y Anaxágoras purgan
por horadar las piedras de la meseta
digna de albergar conquistadores y héroes.

Aristóteles ignora
que muchos siglos más tarde
sus principios caerían en contradicción flagrante
sería imputado por ser el origen 
de una civilización que engendró guerras
matanzas y explotación del hombre por el hombre.

Tras el muro que levantan los siglos
Nietzsche le saluda con sorna.

viernes, 10 de enero de 2020

Pedalea, Lore




Para Lorena Leiva Cabrera



Pedalea, Lore, no desistas
no importa que el sendero
sea cuesta arriba
que esta cadena no se rompe.

Sobre tu bicicleta avanzas
eludes los sinsabores del paisaje
insidias de automovilistas burgueses
y zancadillas de colegas envidiosos.

Has atravesado los campos de la Academia
y hoy cruzas la Plaza de las Comunicaciones.
Sólo te pido que no mires atrás
y olvides el páramo etílico
donde garzoneabas por las noches
en un bar de humo
que impedía mirarse a los ojos.

Pedalea, Lore, vamos
queda mucho trecho por recorrer
veamos tu sonrisa transparente cruzar
las grandes Alamedas de Santiago
amena y efusiva en la compañía
de frondosos árboles en tu camino
que jamás te ocultarán el bosque.

viernes, 3 de enero de 2020

Edipo chileno




El rey de Tebas se ha cegado
se arrancó los ojos
con las puntas de oro del vestido
de su esposa- madre.

Edipo, el rey que se burló de Tiresias
de la ceguera del ciego- vidente
del mismo que increpó a Edipo por ciego
la realidad ante sus ojos incapaz de verla.

¿Cuánto dolor se necesita, señor Presidente?

Edipo se ha cegado
no quiere ver a sus padres en el inframundo
es incapaz de ver su descendencia maldita
fruto del incesto y del homicidio
abandona Tebas, se autoimpone el destierro
no quiere ver la realidad que engendra.

¿Cuánto dolor se necesita, señor Presidente?

Chile se ha cegado
los hijos de la Patria se han cegado
incapaces de ver la miseria
los políticos corruptos, la ambición obscena
no quieren ver al Ejército disparar contra el pueblo
a los policías chilenos arrancar los ojos.

Chile se ha cegado para no ver
a los gobernantes ciegos de su país
enclaustrados en su oasis
incapaces de mirar más allá de sus ombligos
cimas en las panzas abultadas
de tanto engullir caviar y centolla
de tanta glotonería de paisaje y humanidad.

¿Cuánto dolor se necesita, señor Presidente?

Gustavo Gatica se ha cegado
el viejo Tiresias se ha cegado
el Divino Anticristo, ciego vidente
los miserables y desplazados de Chile
se arrancan los ojos para no ver los horrores
provocados por la oligarquía insensible.

¿Cuánto dolor se necesita, señor Presidente?

martes, 31 de diciembre de 2019

Sísifo tiene problemas oculares



Mi castigo en el inframundo
es mucho más que empujar
una roca cuesta arriba
de la montaña
y repetir esta acción
hasta el fin de los tiempos.

La verdadera tragedia consiste
en esperanzarme cada vez
que creo alcanzar la cima
la desilusión violenta
que rueda junto a la roca
cuesta abajo.

Mas el castigo no ha sido
en reprimenda a ser el más astuto
entre los hombres de la Tierra.
Mi pecado es carecer del prisma
para reconocer con nitidez
planicies y cerros.

Veo con otros ojos y hablo
en un idioma distinto
relegado a situarme al margen
de los mortales
tras el absurdo del granito.

Cansado y viejo
la empresa inútil no acaba
perderé la vista por completo
sólo el tacto guiará el ascenso
sin haber sido capaz en vida
de dimensionar personas ni hechos.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Carta a mi yo del pasado




Joven, te conozco más de los que crees
sé que te extingues en ansiedad
buscas que tus pares te miren
a los ojos
y no por sobre el hombro.

Las compañeras de la universidad
despiertan tus hormonas
¿sabes?, no logras disimularlo.
Esto me preocupa.

Tu padre guardó
silencio cuando le preguntaste
sobre el amor. Con alcohol
nublas tu mirada y sé
que por las noches lloras.

Le preguntas sobre la vida
a quien se te cruce.
No todos los caminos conducen a Roma.

Procura armar un nido
incluso dentro
de tu hogar, incluso dentro
de ti. Tus hermanos hablan
otro idioma descubre tus propias
palabras.

Cuando el hombre escala
la montaña siente vértigo
en el precipicio.  Es momento
de encuclillarse, replegarse
en su nido y observar
las hormigas caminar, cargar los víveres
hacia la colonia.

martes, 3 de diciembre de 2019

Artes Plásticas




Cartón, papel y cartulina de colores,
te imagino en la escuela
tal vez en séptimo básico, en Artes Plásticas
confeccionando el calzado
con esa habilidad que aún conservas.

Te conocí a los seis años
era entonces pareja de tu madre
despertaste mi ternura
al ver a esa niña que tiraba 
mi manga para jugar.

Ayudé a enseñarte a leer y escribir
con los años te entregué consejos
sin nunca pretender reemplazar a tu padre
mas sentía el cariño de serlo.

Tu curiosidad e ingenio me cautivaron
tierna compañía y soporte
de tantas travesías por la cuerda floja.

A los doce años me sorprendiste
con el regalo de este zapato de cartón
sentí llenarme de colores la piel
oxigenar mi sangre con vida
los colores del calzado adheridos
inundaron mi mirada hasta hoy.

Cada vez que siento flaquear mis piernas
observo el zapato en la repisa del librero
el suelo se hace más estable
y una fuerza me motiva a seguir el camino.