viernes, 10 de enero de 2020

Pedalea, Lore




Para Lorena Leiva Cabrera



Pedalea, Lore, no desistas
no importa que el sendero
sea cuesta arriba
que esta cadena no se rompe.

Sobre tu bicicleta avanzas
eludes los sinsabores del paisaje
insidias de automovilistas burgueses
y zancadillas de colegas envidiosos.

Has atravesado los campos de la Academia
y hoy cruzas la Plaza de las Comunicaciones.
Sólo te pido que no mires atrás
y olvides el páramo etílico
donde garzoneabas por las noches
en un bar de humo
que impedía mirarse a los ojos.

Pedalea, Lore, vamos
queda mucho trecho por recorrer
veamos tu sonrisa transparente cruzar
las grandes Alamedas de Santiago
amena y efusiva en la compañía
de frondosos árboles en tu camino
que jamás te ocultarán el bosque.

viernes, 3 de enero de 2020

Edipo chileno




El rey de Tebas se ha cegado
se arrancó los ojos
con las puntas de oro del vestido
de su esposa- madre.

Edipo, el rey que se burló de Tiresias
de la ceguera del ciego- vidente
del mismo que increpó a Edipo por ciego
la realidad ante sus ojos incapaz de verla.

¿Cuánto dolor se necesita, señor Presidente?

Edipo se ha cegado
no quiere ver a sus padres en el inframundo
es incapaz de ver su descendencia maldita
fruto del incesto y del homicidio
abandona Tebas, se autoimpone el destierro
no quiere ver la realidad que engendra.

¿Cuánto dolor se necesita, señor Presidente?

Chile se ha cegado
los hijos de la Patria se han cegado
incapaces de ver la miseria
los políticos corruptos, la ambición obscena
no quieren ver al Ejército disparar contra el pueblo
a los policías chilenos arrancar los ojos.

Chile se ha cegado para no ver
a los gobernantes ciegos de su país
enclaustrados en su oasis
incapaces de mirar más allá de sus ombligos
cimas en las panzas abultadas
de tanto engullir caviar y centolla
de tanta glotonería de paisaje y humanidad.

¿Cuánto dolor se necesita, señor Presidente?

Gustavo Gatica se ha cegado
el viejo Tiresias se ha cegado
el Divino Anticristo, ciego vidente
los miserables y desplazados de Chile
se arrancan los ojos para no ver los horrores
provocados por la oligarquía insensible.

¿Cuánto dolor se necesita, señor Presidente?

martes, 31 de diciembre de 2019

Sísifo tiene problemas oculares



Mi castigo en el inframundo
es mucho más que empujar
una roca cuesta arriba
de la montaña
y repetir esta acción
hasta el fin de los tiempos.

La verdadera tragedia consiste
en esperanzarme cada vez
que creo alcanzar la cima
la desilusión violenta
que rueda junto a la roca
cuesta abajo.

Mas el castigo no ha sido
en reprimenda a ser el más astuto
entre los hombres de la Tierra.
Mi pecado es carecer del prisma
para reconocer con nitidez
planicies y cerros.

Veo con otros ojos y hablo
en un idioma distinto
relegado a situarme al margen
de los mortales
tras el absurdo del granito.

Cansado y viejo
la empresa inútil no acaba
perderé la vista por completo
sólo el tacto guiará el ascenso
sin haber sido capaz en vida
de dimensionar personas ni hechos.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Carta a mi yo del pasado




Joven, te conozco más de los que crees
sé que te extingues en ansiedad
buscas que tus pares te miren
a los ojos
y no por sobre el hombro.

Las compañeras de la universidad
despiertan tus hormonas
¿sabes?, no logras disimularlo.
Esto me preocupa.

Tu padre guardó
silencio cuando le preguntaste
sobre el amor. Con alcohol
nublas tu mirada y sé
que por las noches lloras.

Le preguntas sobre la vida
a quien se te cruce.
No todos los caminos conducen a Roma.

Procura armar un nido
incluso dentro
de tu hogar, incluso dentro
de ti. Tus hermanos hablan
otro idioma descubre tus propias
palabras.

Cuando el hombre escala
la montaña siente vértigo
en el precipicio.  Es momento
de encuclillarse, replegarse
en su nido y observar
las hormigas caminar, cargar los víveres
hacia la colonia.

martes, 3 de diciembre de 2019

Artes Plásticas




Cartón, papel y cartulina de colores,
te imagino en la escuela
tal vez en séptimo básico, en Artes Plásticas
confeccionando el calzado
con esa habilidad que aún conservas.

Te conocí a los seis años
era entonces pareja de tu madre
despertaste mi ternura
al ver a esa niña que tiraba 
mi manga para jugar.

Ayudé a enseñarte a leer y escribir
con los años te entregué consejos
sin nunca pretender reemplazar a tu padre
mas sentía el cariño de serlo.

Tu curiosidad e ingenio me cautivaron
tierna compañía y soporte
de tantas travesías por la cuerda floja.

A los doce años me sorprendiste
con el regalo de este zapato de cartón
sentí llenarme de colores la piel
oxigenar mi sangre con vida
los colores del calzado adheridos
inundaron mi mirada hasta hoy.

Cada vez que siento flaquear mis piernas
observo el zapato en la repisa del librero
el suelo se hace más estable
y una fuerza me motiva a seguir el camino.

martes, 26 de noviembre de 2019

Los pies en la Tierra




Este zapato me acompaña hace tiempo,
reposa en una bandeja del librero,
es de cartón, papel de colores
y unos cordones morados, tu color
favorito por tu bisabuela Adelaida:
luego de comer betarragas
te enseñaba la lengua y sonreías.

Este zapato fue un regalo
debías tener unos doce años entonces
lo confeccionaste en Artes Plásticas
de la escuela a mis manos
agradecidas de tanto cariño.

Una vez escribí que no era ejemplo de nada
pero intentaba regalarte zapatos
para que caminaras firme sobre la Tierra
y olvidaras las zapatillas
suspendidas de los cordones en cables eléctricos
con que los narcos marcaban territorio
en la desolada avenida José Arrieta.

En el talón del zapato, una leyenda:
Pancha Productions
en honor a la perrita recogida en la calle
y que te acompañó durante años
acariciando en el pelaje tu cariño.

Ahora, cuando te recuerdo e imagino
en el departamento de tu padre,
que se acordó de ti recién a los 19 años,
te imagino deambular por los cerros
y avenidas de Valparaíso,
este zapato también me devuelve a la Tierra
y evita que me suspenda en el aire
ingrávido por ingenuidad o abandono
perdido en el invierno de la nostalgia.

miércoles, 30 de octubre de 2019

La zanahoria y el garrote



“Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa como opinión ni como prestigio”, Eduardo Matte Pérez, bisabuelo de Eleodoro Matte Larraín, presidente del directorio de CMPC.


Desde la casa patronal del latifundio
el poderoso dirige vidas
patipelados de este angosto valle.
Promete la zanahoria
atada a una varilla por sobre la cabeza
y amenaza con el garrote
bestias equinas en callejón sin salida.

Someter al roto salvaje
jamás se atreverá a desafiarnos
la Huelga de la carne
Escuela Santa María de Iquique
Matanza del Seguro Obrero
la bota siempre se impone
sobre la piel morena y sucia.

Si la violencia no funciona
les podemos ofrecer migajas
pan y circo
dinero que compra la paz social.

El seboso latifundista
no contaba con que esta vez
la olla a presión cocinara tal rabia
interiores, pan y pebre reventaron
con el estallido rebelde
los alienígenas tomaron el fundo.

Derriban la APEC y la COP 25
tiembla Casa de Piedra
y sus camisas almidonadas
se desploma la Bolsa de Valores
cual castillo de naipes
calle Nueva York se inunda de sangre
grietas en el adobe
de la casa patronal
por el riachuelo se diluyen
la esclavitud y el Derecho de pernada.

Futres y aristócratas necios 
desoyeron el clamor de los campos
y las fábricas
ahora lloran sobre el whisky derramado.