domingo, 16 de junio de 2019

Jilguero




Caminar por el parque
siento tu trino singular
referencias al hueso
poetas suicidas, cronopios
mirada aguda
distingues el tornasol en la piel
en rostros opacos

Tus pasos medidos
piensas las palabras
movimientos de estudio
se despliegan con naturalidad

Hay más años en tu cuerpo
que los vividos
El vuelo a templanza
calibra sabiduría
este muchacho que albergo
envidia lo precoz de tus alas

La pasión en tu rostro
me seduce, abriga
pero soy un anciano en la urbe
y debo permitirte volar

lunes, 4 de marzo de 2019

Herencia de Pizarnik




Intensidad volcánica
que emana de tus poros
por esas curvas esbeltas
aire misterioso que te envuelve
páramo abierto a la tempestad

Escribes versos con sangre de tus muñecas
las vísceras sobre el mantel
brindas con el cáliz del útero emancipado
con piedras en tus bolsillos, entras al mar

Capaz de inmolarte por la palabra
tu sensualidad es un perfume del sosiego
cuando brota tu risa del canto a la copa
y bebemos la calidez de la vid sincera

Poeta maldita, dulce en góticos versos
abre la puerta de tu hogar
a este aspirante que no domina
los secretos del vaticinio

Te observo a la distancia
sobre una colina donde enarbolas
heraldos de Vallejo y Pizarnik
con un suspiro en silencio




Octubre de 2018

lunes, 11 de febrero de 2019

Las arterias del Roble




A la memoria de Alejandro Robles Squella (1941- 2008)


Caudales de sangre con el corazón ausente
¿Qué ha sido del viejo abogado
que vestía corbata y ternos oscuros
que tipeaba hasta tarde en la oficina?

Roble frondoso de pródiga sombra
las vetas crecieron como círculos
en un lago tras caer un peñasco
mas tu rostro no se refleja en el agua

De la celulosa nace tanto papel
páginas de libros, periódicos, minutas
que leo en las tardes de verano
mientras el humo del cigarro se dispersa
las palabras se pierden en el olvido

Aquellas raíces extrañan la tierra
las hojas avanzan por una carretera azulina
ramas que se prolongan en una imitación burda
el vacío de la savia desértica en mi piel

domingo, 13 de enero de 2019

Tigresa




En el páramo de la vida universitaria
avanzo a trancos por la masa humana
con un fardo de ingenuidad a cuentas
y la boca reseca por la aridez del ambiente

Te veo entre la multitud, tigresa
me clavas la mirada como puñal
salvaje en la voluptuosidad del paisaje
mi carne trémula
la silueta disminuye su tamaño de golpe

Con la insolación de los días, lánguido
te busco para sentirme vivo
encontrar un descanso a este infierno
refugiarme en la humedad de tu entrepierna

Imponente, con un halo feroz
de sensualidad directa
huyo de ti, me lamento más tarde
pobre espantapájaros
temo de mi sombra

Pasaron los años y te extraviaste
aún hay noches en las que sueño contigo
volver a sentir arder la sangre
abrazar mi piel con el líquido del rocío

martes, 25 de diciembre de 2018

Braille




Desde el otro lado de la mesa
intento con mis yemas leerte
superar la torpeza de amante ciego
dibujar con mis dedos tu figura

Cierro los ojos y vislumbro:
te resistes a mostrar tu corazón
borras con el codo los paisajes
que dibujo a tu alrededor
y rechazas mis linajes marchitos

Sólo logro auscultar
personajes de cartón
que deambulan por ficciones íntimas
embistiendo una y otra vez
contra una sociedad que no comprende

Desearía que esta ceguera
fuera la puerta a la Pieza oscura
transmutar en el poeta Lihn
para acariciar tu cuerpo en la inocencia
iluminar sin palabras el silencio

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Babel




Extraviado entre paredes de idiomas
escucho suspiros en lenguas muertas
la cálida neblina se escabulle
me quedo solo a la intemperie

Sobre mi cabeza
el sol horada mis pensamientos
los pies arden sobre el vacío

Ecos de una mujer evanescente
me llaman y no logro verla

Interno en mi laberinto
no busco el hilo de Ariadna
sino encontrar a Asterión en el centro
aquel monstruo que habita en nosotros
para perdonarlo y reconciliarme
y ver mi cara reflejada en sus ojos

Raíces desbocadas




Contemplas absorta el paisaje
las suaves colinas
el roble que irrumpe
y la imagen
parece un espejo de agua
en tus ojos

La savia del árbol inunda tus venas
sangre o veneno, te moviliza
las ramas se prolongan en tus brazos
aguardas la tarde
al cobijo de la sombra

Muchacha, has cambiado
el largo viaje amplió tus horizontes
Penélope en busca de Ítaca
y la vida adquiere otro prisma

Las huellas que dejan tus pisadas
se desvanecen en la arena.
El tronco del que provienes
ahora busca otra tierra

Algo hay ajeno en ese verdor
calendarios viejos por el suelo.
Este horizonte no te acompaña
se disparan los puntos cardinales

El movimiento se detiene
en una oveja descarriada
de oscuro atuendo en la llanura
exiliada de su propio rebaño
que la sientes tan propia
un signo sobre tu frente