domingo, 13 de enero de 2019

Tigresa




En el páramo de la vida universitaria
avanzo a trancos por la masa humana
con un fardo de ingenuidad a cuentas
y la boca reseca por la aridez del ambiente

Te veo entre la multitud, tigresa
me clavas la mirada como puñal
salvaje en la voluptuosidad del paisaje
mi carne trémula
la silueta disminuye su tamaño de golpe

Con la insolación de los días, lánguido
te busco para sentirme vivo
encontrar un descanso a este infierno
refugiarme en la humedad de tu entrepierna

Imponente, con un halo feroz
de sensualidad directa
huyo de ti, me lamento más tarde
pobre espantapájaros
temo de mi sombra

Pasaron los años y te extraviaste
aún hay noches en las que sueño contigo
volver a sentir arder la sangre
abrazar mi piel con el líquido del rocío

martes, 25 de diciembre de 2018

Braille




Desde el otro lado de la mesa
intento con mis yemas leerte
superar la torpeza de amante ciego
dibujar con mis dedos tu figura

Cierro los ojos y vislumbro:
te resistes a mostrar tu corazón
borras con el codo los paisajes
que dibujo a tu alrededor
y rechazas mis linajes marchitos

Sólo logro auscultar
personajes de cartón
que deambulan por ficciones íntimas
embistiendo una y otra vez
contra una sociedad que no comprende

Desearía que esta ceguera
fuera la puerta a la Pieza oscura
transmutar en el poeta Lihn
para acariciar tu cuerpo en la inocencia
iluminar sin palabras el silencio

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Babel




Extraviado entre paredes de idiomas
escucho suspiros en lenguas muertas
la cálida neblina se escabulle
me quedo solo a la intemperie

Sobre mi cabeza
el sol horada mis pensamientos
los pies arden sobre el vacío

Ecos de una mujer evanescente
me llaman y no logro verla

Interno en mi laberinto
no busco el hilo de Ariadna
sino encontrar a Asterión en el centro
aquel monstruo que habita en nosotros
para perdonarlo y reconciliarme
y ver mi cara reflejada en sus ojos

Raíces desbocadas




Contemplas absorta el paisaje
las suaves colinas
el roble que irrumpe
y la imagen
parece un espejo de agua
en tus ojos

La savia del árbol inunda tus venas
sangre o veneno, te moviliza
las ramas se prolongan en tus brazos
aguardas la tarde
al cobijo de la sombra

Muchacha, has cambiado
el largo viaje amplió tus horizontes
Penélope en busca de Ítaca
y la vida adquiere otro prisma

Las huellas que dejan tus pisadas
se desvanecen en la arena.
El tronco del que provienes
ahora busca otra tierra

Algo hay ajeno en ese verdor
calendarios viejos por el suelo.
Este horizonte no te acompaña
se disparan los puntos cardinales

El movimiento se detiene
en una oveja descarriada
de oscuro atuendo en la llanura
exiliada de su propio rebaño
que la sientes tan propia
un signo sobre tu frente

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Espejos ondulados




Te miro por sobre el café humeante
y creo reconocer mis rasgos en tu cara
la conversación fluye
tal vez también te reconozcas
en mis ademanes

Dicen que así es el amor
verse uno mismo en la otra persona
la tarde decanta en tonos azules
y caminamos por la Alameda de noche

Pero a veces las apariencias engañan
espejos ondulados deforman tu mirada
o mis cuencas vacías proyectan monstruos
tanteando el mundo con bastón de ciego

Perdido en la arteria santiaguina
te busco entre fantasmas
con las vitrinas que irradian lo falso
y los taxis que me acechan

martes, 6 de noviembre de 2018

Deriva




Por fiordos y desconocidos canales
navega el cuerpo a la deriva
insomne, tantea islotes y litorales
en busca de una playa que lo acoja

Ignora las corrientes y sólo ansía
superar la soledad austral
discernir entre sus dedos la arena
donde edificar los palafitos de su lecho

El cuerpo mudo flota sin motivo
a sabiendas que bajo la oceánica masa
Saturno controla los designios del mar

martes, 30 de octubre de 2018

Tres cuentos breves




Trapecio

Algunos lo llaman Ícaro, otros Prometeo. Nadie sabe con certeza su nombre, pero dan por descontado que no ansía robar el fuego a los dioses. Lo que sí sabe el público del circo de esta Aldea Global es que en todas las funciones se esmera por alcanzar los brazos solidarios de un compañero en el trapecio. Es consciente de que nada asegura que en el próximo salto podría caer al vacío que, por cierto, nunca ha contado con red de seguridad.    


Shogun

El sobrenombre no era precisamente por sus rasgos orientales ni por un parecido al actor Richard Chamberlain. La mamá de este joven vivía la mayor parte del año comerciando en Japón, mientras él estudiaba en la universidad, hospedado en el departamento de su abuela, en avenida Diez de Julio. Lo curioso es que, pese a que había sufrido mucho por un evidente caso de padre ausente y de abandono afectivo, abrazaba causas nobles como ser voluntario en el Hogar de Cristo. Pero los amigotes de la universidad los convencieron de disfrutar los placeres de la farra y el sexo sin compromiso. Ahora se caracteriza por ser un samurái que rompe constantemente su código de honor al blandir su katana contra quien se le cruce, para vengar el dolor que el mundo le propinó.  



Sabelotodo

Desde niño se sintió más inteligente que los demás. Siempre le gustó leer y, cuando descubrió a Jorge Luis Borges, entendió que era una literatura para intelectos superiores. Las referencias cultas lo llevaban a la euforia al investigarlas en antiguas enciclopedias. Disfrutaba humillando a los compañeros de universidad menos preparados que él y aprovechaba su cultura para seducir jóvenes incautas. Pero con los años, al empezar a ejercer su profesión, se dio cuenta de que había otras personas mucho más instruidas que él y que presumían menos. O, al menos, lo disimulaban mejor. Hoy su rutina se ha convertido en trabajar de lunes a viernes y, los fines de semana, encerrarse en su departamento hasta descifrar todas las claves culteranas de Borges, sean reales o ficticias.