martes, 24 de febrero de 2026

Tranvías



Fueron unas breves conversaciones
no hubo más tiempo
sólo una cita, por destino o por azar
coincidir en un tranvía por la noche
un día cualquiera, un recorrido impopular
misterio telúrico que permitió conocerte.

No recuerdo los paisajes que desfilaban

por la ventanilla del asiento que compartimos.

Sí conservo en el celuloide de mi memoria

la entonación de tu voz, la risa fugaz

con que rematabas una ironía, tu mirada

ese interés en mi conversación baladí.


¿Sabes?, de verdad creí tu interés genuino

en mi persona, tan lejos de los desaires

de otras mujeres al notar mi extravagancia.


Tal vez por eso me confiaste secretos

realidades que muchos conocieron

pero que no se narran con emociones

la Caja de Pandora es vulnerable

cuando se emplean palabras sinceras.


Las ruedas irritaron con escándalo al riel

era el momento de bajarme

más tarde no habrían combinaciones

una ciudad peligrosa a esas horas

me esperaban en casa.


Nunca supe a dónde fue a parar ese tranvía

(como si se lo hubiese tragado

la tierra, el pavimento, el dolor)

tampoco el tenor de las palabras

desvanecidas, sin oxígeno para ser audibles

y por las noches recito en silencio

todo aquello que no alcancé a decirte.