jueves, 5 de marzo de 2020

Fábrica de mujeres




146 mujeres encerradas
alberga un edificio de Manhattan
en su mayoría jóvenes inmigrantes
muchachas de Italia y Europa del Este
nostálgicas de sus raíces, cosen botones
remachan costuras de mangas y cuellos
hacinamiento 52 horas a la semana.

El hormigueo de las agujas embrutece
no hay tiempo para descansar
la fábrica textil no puede detenerse
estas mujeres carecen de derechos
posnatal, sala cuna, fantasías irrisorias
la femineidad como factor productivo
de camisas para hombres adinerados.

Había que prevenir robos
los dueños de la fábrica cerraron con llave
todas las puertas de las escaleras.

Una colilla de cigarro en un cubo
lleno de restos de tela
un motor fundido de máquina de coser
¿qué importa?

Es la rabia, la fuerza de mujer
que se rebela contra el abuso
sacude las camisas de los businessman
origina un fuego en estampida.

Explotación de la mujer por el hombre
pincharse los dedos, espaldas con lumbago
los engranajes de opresión friccionaron
y surgió un fuego a la trampa.

Triangle Shirtwaist de Nueva York
146 cuerpos femeninos calcinados
marzo de 1911, las mujeres no olvidan
la asfixia, las contusiones, el estrellarse
de golpe contra el pavimento
el salto al vacío
las llamas de esta pira inexorable.

La primera persona en saltar fue un hombre
(uno de los pocos obreros textiles)
entonces, otro hombre besó a una mujer joven
un beso en la ventana y ambos saltan a la muerte.

Mujeres, hay hombres en este sacrificio
que saltaremos con ustedes por sobre las llamas.

martes, 3 de marzo de 2020

Amores incompletos




La observo desde las ventanas de la sala vacía, vestida de negro con beatle, fumando, intelectual- anarca- punk
                        musa de filme de Godard
quisiera bailar con ella en la fiesta de Periodismo, al son de El amor después del amor tal vez
                        abrazar en un lento su cuerpo voluptuoso
ella se junta con punkies en Bellavista, lee a Lovecraft, es hija de poeta, escucha Iron Maiden, Pixies
                        yo no me atrevo a hablar en clases
tal vez sea mejor encontrarla en una peña en Matucana, me hipnotiza su baile de caderas, Chichi Peralta
                        mujer ingrata tu traición
vive en Macul y no olvida a su novio, le regalo una rosa y sonríe tierna
                        ¿qué significa fuck?
le encanta que escriba, rayó con el poema de Ernesto Cardenal, trabaja en un retail de Providencia, nos juntamos a almorzar en un fast food
                        eructa como señorita
me armo de valor, siento algo especial por ti, quedo en vilo
                        te estimo, Gonzalo
ahora vive en Venecia, navega en una góndola y canta al amor que me rechazó
                        la donna e mobile
o tal vez vive en Vitacura, es hija de un milico que trabajó para Pinochet, la invito a un café en el Parque Arauco
                        ¡no me quiero casar!
yo no me quiero casar contigo, guachita, sólo busco compañía en mi camita, al parecer nunca has leído a Marx ni escuchado a Silvio Rodríguez
                        sentada sobre el miedo de correr
me peleo con mi viejo y me escapo a la casa de un amigo, curiosamente pololea con ella, se me insinúa, la busco en Plaza Brasil
unos muchachos me provocan, paso desafiante delante de ellos, debo tener un ángel de la guarda, de lo contrario
                        me hacen pebre
resulta mejor dedicarle versos, coplas de trovador, soñar con que somos poetas malditos en la escena under santiaguina
aunque sólo consigo que sea mi musa de amor cortés, mucho verso meloso y nada de sexo, la noche está estrellada y ella no está conmigo
                        la poesía terminó conmigo.

sábado, 29 de febrero de 2020

Vilka florece




Para Vilka Ansky


Apenas la mañana, muy temprano
Vilka despierta, el cansancio es un yunque
fin de semana de jolgorio y baile
no está el ánimo para asuntos serios
pero el deber obliga, arrancar de cuajo
esa pereza melancólica
serenos botecitos de papel se hunden
en un charco profundo.

El estrés del centro de Santiago
atropella a quien se cruce
Vilka avanza entre rostros anónimos
se sumerge en el vértigo de la locomoción
(largo es el trayecto hasta Bajos de Mena).

Cuerpos aprisionados, empujones
miradas hoscas son moneda de cambio
la hora de entrada al trabajo se respeta
todo lo que no encaja en este reloj
es una estela de escombros
abandonada en el camino.

Vilka se esmera por devolver la sensatez
jóvenes suicidas en un vaivén macabro
concentrada en el que el monstruo come pena
no arrastre su lágrima vulnerable.

Como telón de fondo, el yunque
hace estragos en su espalda
los párpados acarician la idea del sueño
pero Vilka no baja la guardia
aunque el yunque perfore sus costillas.

Por la tarde, a la salida
Vilka revive a los jóvenes en el vacío
como película en la ventanilla del Transantiago
las lágrimas no deben brotar
el camino se extiende interminable.

Atardece y Vilka desembarca en el parque
poetas deleitan a transeúntes
el estrés, empujones, jóvenes suicidas
y todos los yunques que pesarían en la mochila
Vilka los sacude al ver a sus amigos
sonríe, hace un gesto cariñoso
y regala desinteresada una palabra de aliento.

jueves, 13 de febrero de 2020

Arrecia el oleaje




Vincent van Gogh corre por los senderos
arranca de los muchachos de la aldea
niños que lo apedrean, incapaces
de tolerar la diferencia.

De súbito, arrecia el oleaje
en la campiña del sur de Francia
o por las avenidas de Santiago de Chile
implacable, marea que no perdona.

Surge un instinto, desaparecer
deseo irrealizable
tal como preconizara el viejo Parménides
Pues nunca esto dominarás:
ser los no entes.

El ansia de esfumarse
para capear las olas
ha sido negado por toda lógica
inútil agitar el ojo sin vista
y el oído retumbante.

Pero también se frustra el logos
en su intento por discernir
esta falta de humanidad responde
más bien a un prurito natural de la carne.

viernes, 7 de febrero de 2020

La caverna




Platón escribe en penumbras
bajo una lámpara de aceite, se extingue
sombras pululan borrosas, confunden
alegoría que se proyecta en el Siglo XXI.

La caverna es hoy un amplio escenario
rostros maquillados, tenidas formales
luces del espectáculo despliegan
un show que emite distorsionadas sombras
parientes pobres de una realidad ajena
bufones serios pregonan hechos
torcidos por la ideología, territorios
jamás visitados, mapas ignorantes de geografía.

Desde el estudio relatan una guerra
construida a base de slogans
desconocen la dureza de las balas
pontifican sobre santos en los que no creen.

Que el rebaño no escape del corral
el hacendado puede engullir tranquilo
no habrá ovejas negras
basta con relativizar los golpes.

Sobre reaccionan los defensores de los tuertos
atentan contra el Estado de Derecho
los niñitos rubios merecen paz social
alejada de patipelados mugrientos
y de la leva que excita a los mastines.

Cancerberos del poder
los rostros de la caverna vigilan
desfiguran horizontes con tal de cuidar
del Chile puro con sólidos valores
inmune al cáncer marxista
no importa el pueblo en oscuridad
las cuencas vacías, los ojos huérfanos
tradición que barre esas nimiedades.

viernes, 24 de enero de 2020

Sustrato basáltico



Aristóteles deposita los minerales
con paciencia contemplativa
basalto de la civilización occidental
arde y solidifica en ideas
Santo Tomás recubre con bálsamo de Dios
y los cimientos se erigen firmes
tradición que crea mundos y hombres.

En su aldea natal, discurre palabras
por la noche, bajo una lámpara de aceite
el Principio de no contradicción
debe tallarse sin errores ni fisuras.

Le atormentan las querellas de sus pares
Demócrito y Anaxágoras purgan
por horadar las piedras de la meseta
digna de albergar conquistadores y héroes.

Aristóteles ignora
que muchos siglos más tarde
sus principios caerían en contradicción flagrante
sería imputado por ser el origen 
de una civilización que engendró guerras
matanzas y explotación del hombre por el hombre.

Tras el muro que levantan los siglos
Nietzsche le saluda con sorna.

viernes, 10 de enero de 2020

Pedalea, Lore




Para Lorena Leiva Cabrera



Pedalea, Lore, no desistas
no importa que el sendero
sea cuesta arriba
que esta cadena no se rompe.

Sobre tu bicicleta avanzas
eludes los sinsabores del paisaje
insidias de automovilistas burgueses
y zancadillas de colegas envidiosos.

Has atravesado los campos de la Academia
y hoy cruzas la Plaza de las Comunicaciones.
Sólo te pido que no mires atrás
y olvides el páramo etílico
donde garzoneabas por las noches
en un bar de humo
que impedía mirarse a los ojos.

Pedalea, Lore, vamos
queda mucho trecho por recorrer
veamos tu sonrisa transparente cruzar
las grandes Alamedas de Santiago
amena y efusiva en la compañía
de frondosos árboles en tu camino
que jamás te ocultarán el bosque.