martes, 28 de abril de 2026

Una pieza defectuosa





Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes”,

Ernesto Cardenal, “Oración por Marilyn Monroe”




A fin de cuentas, no fue más que eso

un mero trámite, solución efectiva

una pieza defectuosa en el engranaje

era necesario extraerla

sacarla de circulación, control de daños.


Asunto de filosofía aristotélico- tomista

las sagradas escrituras no mienten

apartar la manzana podrida

no vaya a ser que contamine al rebaño

rebosante en virtud y moral católica.


Precisión quirúrgica de la psiquiatría

respetando protocolos, procedimiento aséptico

ella lloraba sin lágrimas, suplicaba

los heraldos negros dieron su estocada final

luego efectuaron las medidas pertinentes.


La maquinaria debe seguir produciendo

no hay tiempo que perder, time is money

una piedra en el zapato

mueble desvencijado, arrojar

al despeñadero de valores inútiles.


El cariño que alguna vez anidó entre cercanos

fue hipotecado en función de la eficiencia

la angustia recluida entre pasillos

laberintos de carne viva, sangrante

en los que ni el Minotauro puede sobrevivir.



lunes, 20 de abril de 2026

Ascenso libre

 


Así como el cuervo de Poe emprende el vuelo
tal vez sobre los campos de trigo de Van Gogh
el ascenso exceda las distancias
sobrepase el impulso y pronóstico inicial
cual Mayor Tom muy por encima del mundo.

El planeta Tierra, azul o anaranjado
pierde sus contornos y matices.

Entonces la cordillera de los Andes
me parece tan similar a la Muralla China
y el Obelisco de la 9 de julio
nada tiene que envidiarle a la Torre Entel.

Escucho un susurro que me sugiere el sendero
tan penetrante como un zumbido de abejas
can you hear me, Mayor Tom?
atravieso la angostura de Paine
o tal vez sea la Portada de Antofagasta.

Todo lo sólido se desvanece en el aire
o en el sorbo de vino, en mis palabras
hasta en la tinta que escribe estos versos.


lunes, 13 de abril de 2026

Las memorias del roble



 Si un árbol cae en el bosque y nadie lo escucha, ¿hace ruido?”,

George Berkeley




Anillos conforman el esqueleto del roble

único vestigio de su crecimiento

invisibles a quienes circundan el bosque

tejido de memoria de épocas pretéritas

luz y sombras, dicha y frustración, vaivenes

secretos de traumas y placeres clandestinos.


Una vez caído el árbol, el corte transversal

revela pormenores de esa vida inmóvil

rugosidades desconocidas, rumores y mitos

panorama apreciable en su humanidad

alimento de minerales en un bosque remoto.


Sólo el roble sabe los avatares

que atraviesan el interior de su tronco

la savia que lo hidrata

dulce o amargo sabor al paladar.


Puede que los leñadores culminen el ciclo vital

de forma arbitraria, sin aviso

y la madera del roble sea procesada

insumo de celulosa, convertida en papel

que termine en ingentes prensas rotativas

imprimirán ediciones de libros best seller

las memorias prohibidas el roble

cuyo autor sea un escritorzuelo fantasma

de dudosa reputación e intenciones.


No hay razón para alarmarse

qué importancia tiene, si a fin de cuentas

la gente cree lo que quiere creer.