jueves, 28 de noviembre de 2013

Biografía


Intenté borrar con el codo
lo escrito con la mano.
Se entintó todo el papel.

Esfuerzo inútil.
Mis huellas sobre la arena
son sagradas.
Abultado fardo que se
arrastra
con una cuerda.
Mi espalda lo resiente.

Y sin embargo la verdad
está ahí.
La misteriosa pieza oscura
que nos recordara Lihn.

Mitos tapiados, sin
oxígeno
invade un escalofrío al
intentar abrir el sótano.

Burbuja ignorante
la vida fluye
como un río.

Viaje


Dejo reposar mi oreja sobre
la carretera,
niebla circundante
espacio lunar sin referentes.

Sobre el parabrisas
la garuga es
triste.
El día está detenido
camino desolado, soy el único
peregrino.

A la sombra de un limonero
Reflexiono.
Siento pasos acercarse
un temor me invade
despierto.

Mateo


Larga marcha en la vida,
Mateo.
A mi lado, a veces,
con reparos.

Existencia llanada,
ruedas de tractor giran
sobre los años,
a menudo a la espera
de una posada.

No fue fácil respirar
cansancio confusión
el faro apagó su luz.

Interpelaciones en suspenso,
esperanza abrigada
no respondes
el silencio es cómodo
de juicio en tela el
afecto, Mateo.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Fósiles


Albores del pensamiento
raíz de la filosofía
el hombre del Siglo XXI carece
de espalda.

Cuerpos atrapados en
cemento,
muros que se enfilan eternos,
punto de fuga
prófugo.

El asombro está curado
de espanto,
nada lo turba,
desasosiego
pan de cada día.

La pureza es una
utopía,
imaginar los tres estados
evolutivos:
león, camello, niño.

Nietzsche dialoga con un caballo
herido
en una plaza italiana.

La sorpresa suena como
melodía empalagosa
de amor.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Insensato


Habla el mismo idioma que
sus compatriotas,
mas nadie entiende.

Sus palabras son pompas de jabón,
ingrávidas en el aire,
y la gente sonríe al escucharlo,
con sorna.

Es el bufón del circo pobre,
un espantapájaros
que a nadie asusta.
Gregorio Samsa reclama
airado contra el
jefe.

El ángel Cassiel pulula
por las calles de Berlín,
en blanco y negro.
Nadie advierte su presencia.

Semáforo inválido,
fantasma de Canterville,
la ciencia desconoce el
motivo,
pero desentona entre
humanos.

Sol en las aulas


Jornada de trabajo en
la universidad,
hombres mi alrededor
camino solo no me ven.
El sol sobre mi cabeza.

Recuerdos de seres míos
Memoria asaltada.
Cruzar de un salto el puente:
anonimato.

Una niña danza
a mi alrededor.
Su canto de rondas
silencioso.

Espero mirando el paisaje.

lunes, 14 de octubre de 2013

Marginal


Los orfeones del circo resuenan
estridentes melodías;
payasos y bestias desfilan enhiestos
y los pueblerinos
se encandilan.
Tras bambalinas, sombrío,
Edgar Alan Poe recita
un poema.

Las prensas imprimen frenéticas
palabras y fotografías.
El glamur se solaza,
acicala sus cabellos con peine de oro.
Pero nosotros preferimos acudir
al tugurio que advierte a
la entrada:
Solo para locos.

(Harry Haller comparte una sidra
con el viejo Bukowski
a medianoche en un callejón
maloliente)

La musiquilla de las pobres esferas
no es un bien transable
en el mercado.
¿Asistir a la liturgia
del establishment
para ser leído en los hogares decentes
y señalado con el índice
en la calle?

La poesía no es mercancía barata,
y hace más de dos mil años
Jesucristo lo estableció
en su Arte Poética
a las afueras del Templo,
ante el horror de
los apóstoles.